Butacas y audífonos. El cácaro y el disc jockey. Secuencias infinitas de emociones, movimiento, color. Cosechas abundantes de guitarras, violines, cuerdas bucales o un piano siempre desafiante, siempre melancólico. El cine y la música, porque no puede ser de otra manera. Porque no sólo se trata del score oficial de la cinta y tampoco del video en MTV que termina siendo el mismo verdugo de una canción. Y es que el personaje principal y el lead singer de una historia, es la misma historia…
DC
La tornamesa y el proyector se unen a través de un reflejo de la vida, la personalización y apropiación de los sonidos, los guiones y los procesos sensoriales de los cuales todos dependemos emocionalmente, aquellos que nos acompañan y nos marcan, los que definen épocas, pensamientos, decisiones.
El tacto, el olor y el sabor por medio de la vista y el oído.
RA
Hola.
Llegue a tu blog por error pero estoy muy contento de haberlo encontrado.
Leyendo tu blog he encontrado en palabras muchos sentimientos que no habia podido expresar al ver estas y otras peliculas, o al escuchar algunas estas canciones.
Espero que sigas escribiendo en el futuro.
Felicidades!