paris, texas
Por D
Del desierto emerges. Del páramo terrible, impávido y distante. Cuántos soles te han visto pasar. Cuántas lágrimas y recuerdos ausentes. Cuánto silencio. Te aferras al camino y a una fotografía. Regresas del olvido, de aquel lugar que soñaste, donde ocultaste nombre y cicatrices que no sanaron. Pero regresas y lo encuentras. La felicidad te reconoce temeroso como un niño de ocho años. El tiempo es brumoso y agotador. Pero contiúas, continúas.
Travis, el de mirada confusa. El del eterno viaje. El hombre al que el sueño abandonó de repente. El que se confiesa protegido por un cristal. Sumergido en la sombra le habla a ella, la de la sonrisa más triste. Relata su historia y ella lo busca en su reflejo.
Paris, Texas (Wim Wenders, 1984). Ese terruño inerme con el que Travis sueña y anhela. Sólo polvo y el deseo de un hogar. Un hombre que abandonó a su familia ante la incapacidad de cuidarlos como él cree que merecen. El misterio que encierra su silencio y su camino errático se va aclarando a lo largo del viaje que no termina. Porque Travis siempre está viajando. A la redención, hacia el único lugar donde creyó que sería feliz, el que hace para reunir a las dos personas que ama y a las que deberá de abandonar de nuevo, porque el viaje a su interior es un viaje que no cesa.
neither heaven nor space, nada surf
Por R
Tan callado, el desierto, la soledad, el hecho de haber dejado todo y estar perdido en un limbo creado por tí mismo que no es el cielo ni el espacio, simplemente está elevado. Ves a la luna y parece estar rodeada de luz y amor, cosas de las que uno no puede tener suficiente, la razón para las desiciones equivocadas tomadas y ese aislamiento de toda la gente que duerme profundamente, a quienes los meses se les van como semanas.
Pero muy lentamente te vas encontrando y te van encontrando, hasta darte cuenta de nuevo de lo que es importante en tu vida y empiezas a tratar con todas tus fuerzas y posibilidades a llenar ese hoyo, pero el aire se te acaba y te hundes. Pero si esperas sentado lo suficiente, puedes ver las cosas más claramente, sentir que las cosas regresan a donde deben de estar, puedes escuchar los trenes fantasmas tomar su camimo rápidamente, al igual que tu vida, como si la velocidad de la ciudad estuviera sólo en tu cabeza. Y así llega la respuesta que esperas, lo que te hace correr hacia lo que necesitas sabiendo que es seguro encontrarla sin saber dónde aún. La encuentras, sabes dónde está y cómo está, pero sigue sin ser lo que buscas, como si la coca fuera lo más cerca que se puede estar del azúcar. Pero lentamente, sigues intentando llenar ese vacío, el aire se acaba y te hundes, hasta que encuentras la forma de que todo salga bien, llenas el vacío que había en lo más importante de tu vida, sin embargo tú no cabes ahí y te vas.
Tan callado, no es el cielo ni el espacio, simplemente está elevado y la luna parece estar rodeada de luz y amor, cosas de las que nunca puedes tener suficiente. Aunque las hayas dejado ir.
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So quiet
It’s neither heaven nor space, it’s just high
And the ring around the moon
looks like light and love
Neither of which I get enough of
Down there
Where alot of people lie, In a deep sleep
And months on end go by, in a single week
Down there
But much too slow
Can’t you see I’m trying so hard to plug up this hole
The air is running out we’re sinking much too low
And if you sit long enough
you can hear ghost trains
As if the city speed
is just in our brains
And coke’s as close as we get to sugar cane
Down there
But much too slow
Can’t you see I’m trying so hard to plug up this hole,
The air is running out we’re sinking much too low
So quiet, So quiet
It’s neither heaven nor space, It’s just high
And the ring around the moon
Looks like light and love
Neither of which I get enough of
Neither of which I get enough of